26 universidades colombianas entran a Comunidad Laboral Trabajando.com - Universia
La alianza iberoamericana entre Trabajando.com y Universia, establecida en Colombia, arrojó buenos resultados en materia de empleo en el país en el 2009. Ya son 23 las universidades que tienen sus propias bolsas de trabajo y tres cuentan con portales de voluntariado desarrollados por Trabajando.com.
Trabajando.com vincula a una comunidad de portales de empleo en línea a universidades, cámaras de comercio, asociaciones empresariales, gremiales y de profesionales, municipios, organismos públicos, fundaciones y medios de comunicación.
De Cartagena está la Universidad Tecnológica de Bolívar.
UNIVERSIDADES
Las 23 universidades que cuentan con su portal de Empleo para estudiantes y egresados son: Universidad EAFIT, Universidad Industrial de Santander – UIS; Universidad de La Sabana, Colegio de Estudios Superiores de Administración – CESA, Politécnico Grancolombiano, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Universidad de San Buenaventura de Cali, Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - UPTC, Universidad Tecnológica de Bolívar, Universidad EAN, Universidad Piloto de Colombia, Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales – UDCA, Universidad del Quindío.
Universidad de Manizales, Universidad Pedagógica Nacional-UPN, Universidad Autónoma de Bucaramanga - UNAB, Fundación Universitaria Monserrate, Universidad Autónoma del Caribe, Universidad Simón Bolívar, Fundación Universitaria los Libertadores, Politécnico Internacional, Universidad de Los Llanos y Corporación Universitaria – Unitec.
Así mismo, cuatro universidades más están a punto de vincularse a la Comunidad Laboral, las cuales son: Universidad Santo Tomás, Universidad Autónoma de Manizales y Universidad Pontificia Bolivariana y Universidad Cooperativa de Colombia.
CÓMO OPERA LA ALIANZA
La alianza con estas instituciones se produce cuando Trabajando.com entrega a cada una un Software de Administración de Alumnos y Egresados (SAAE), que permite mejorar las oportunidades de empleo y prácticas profesionales para alumnos y egresados, conocer dónde están desempeñándose sus graduados, establecer contacto de doble vía con ellos para informarles cursos de actualización, posgrados u otras noticias de interés.
“La gestión de Trabajando.com Colombia durante el año 2009, arrojó magníficos resultados en términos del número de miembros que se incorporaron a la Comunidad Laboral. El esfuerzo de todo nuestro equipo y el acompañamiento de Universia en esta labor, permitieron firmar 23 convenios con universidades en el ámbito nacional.
Así mismo, se sumó un número importante de Cámaras de Comercio, Asociaciones Empresariales y Gremiales, diferentes medios de comunicación, municipios y fundaciones .Nuestro reto en 2010 es consolidar este gran proyecto de empleo en Iberoamérica”, explicó Ricardo Garcés, country manager de Trabajando.com Colombia.
Para Ezra Zaharia, gerente general de Universia Colombia, “facilitar a miles de jóvenes universitarios y egresados en su proceso para conseguir prácticas y empleo es una de las líneas estratégicas de actuación de Universia. Para ello, estamos implementando la mayor comunidad laboral iberoamericana en conjunto con nuestro aliado Trabajando.com, instalando una red de portales de empleo en universidades, empresas, gremios empresariales, medios de comunicación y gobiernos locales”.
A la fecha, dijo, se han implementado 1.096 portales de empleo en 11 países donde se encuentra la red, a la que a pertenecen cerca de 3 Millones de personas. En Colombia, el proyecto comenzó a mediados del 2009 y contamos con 79 portales de empleo en diferente instituciones, que estimamos han colaborado a que más de mil jóvenes consigan empleo. 2010 será un año de fuerte crecimiento.”
“Tres universidades que desarrollan trabajo voluntario se han sumado a Ayudando.com, el portal de voluntariado de Trabajando.com: el Instituto Rosarista de Acción Social Rafael Arenas Ángel, Universidad del Rosario; Univoluntarios, Universidad del Norte y Voluntarios, del Politécnico Gran Colombiano.
“Ayudando.com es un gran proyecto de responsabilidad social, que busca reunir en un sólo sitio todas las alternativas de trabajo voluntario que existen a lo largo del país y presentárselas a los usuarios de la Comunidad Laboral Líder de Iberoamérica como una actividad complementaria a su empleo”, afirma Elkin Molina Gerente de Alianzas Estratégicas y Comunicaciones de Trabajando.com Colombia
META
Trabajando.com espera contar en los próximos cinco años con 50 millones de usuarios, 600 mil empresas clientes, más de 15 millones de vacantes de empleo anuales y la inserción de cerca de 1.100 universidades con portales de empleo en línea en los 11 países donde tiene presencia (España, Portugal, Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Venezuela, México, Puerto Rico y ahora Colombia).
DÓNDE INGRESAR
Los interesados pueden ingresar a http://www.trabajando.com/index.cfm para registrar su hoja de vida o para publicar gratuitamente sus ofertas de empleo.
Desde Universia Colombia en http://empleos.universia.net.co/index.cfm
fuente: eluniversal
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lunes, 8 de febrero de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
Primer libro virtual de la universidad de Colombia
Primer libro virtual de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional
Fundamentos de termodinámica clásica para Ingeniería es el nombre del primer libro disponible en la Web producido por docentes de la Universidad Nacional en Medellín y que se puede descargar totalmente gratis. El texto de Bibian Alonso Hoyos Madrigal y Marta Cecilia Mejía hace parte del proyecto editorial de la Facultad de Minas y demandó dos años para su elaboración.
El nuevo texto, que también se puede adquirir en formato físico, se convierte en una herramienta accesible y, además, oportuna para los estudiantes. “Buscamos generar un texto barato, con la presentación de la termodinámica en la forma en que consideramos se debe enseñar para la Ingeniería. El hecho de que esté en página web cumple con los objetivos de alta difusión y que la gente tenga fácil acceso”, explicó Hoyos Madrigal, adscrito a la Escuela de Procesos y Energía.
El texto de principios de termodinámica clásica enfatiza en los balances de materia, energía, entropía y disponibilidad. Los temas, según los autores, se presentan de una manera ordenada, integrada y global.
La recién publicación virtual se suma a un gran número de tesis de doctorado y de maestría que también están disponibles en la página web de la Facultad de Minas. Igualmente a la revista Dyna, que pasó de tres números a cuatro anuales.
Precisamente, esta última publicación, por su alta demanda internacional, editará en inglés dos de los números que anualmente se publican. Ambas versiones y el resto de las ediciones se podrán descargar desde http://dyna.unalmed.edu.co/.
Juan Manuel Vélez Restrepo, decano de esta facultad, resaltó que la publicación virtual de textos, revistas e investigaciones es “la mejor manera de visualizarnos internacionalmente, porque muestra lo que nosotros producimos, lo que generamos como conocimiento”.
De acuerdo con el Decano, se trabaja en incluir otras revistas y libros que hacen parte del proyecto editorial en la ‘plataforma virtual’. “Queremos romper la cultura de poca producción de libros que tenemos en nuestro medio. Se trata de seguir ejemplos como el de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que genera casi dos libros por día”, expresó.
Por la publicación virtual, los docentes autores reciben el mismo reconocimiento que otorga la Universidad Nacional de Colombia para los textos impresos. Aunque no reciben retribución económica, la idea es contar a futuro con un aporte voluntario de quien descargue libros.
fuente: universia
Fundamentos de termodinámica clásica para Ingeniería es el nombre del primer libro disponible en la Web producido por docentes de la Universidad Nacional en Medellín y que se puede descargar totalmente gratis. El texto de Bibian Alonso Hoyos Madrigal y Marta Cecilia Mejía hace parte del proyecto editorial de la Facultad de Minas y demandó dos años para su elaboración.
El nuevo texto, que también se puede adquirir en formato físico, se convierte en una herramienta accesible y, además, oportuna para los estudiantes. “Buscamos generar un texto barato, con la presentación de la termodinámica en la forma en que consideramos se debe enseñar para la Ingeniería. El hecho de que esté en página web cumple con los objetivos de alta difusión y que la gente tenga fácil acceso”, explicó Hoyos Madrigal, adscrito a la Escuela de Procesos y Energía.
El texto de principios de termodinámica clásica enfatiza en los balances de materia, energía, entropía y disponibilidad. Los temas, según los autores, se presentan de una manera ordenada, integrada y global.
La recién publicación virtual se suma a un gran número de tesis de doctorado y de maestría que también están disponibles en la página web de la Facultad de Minas. Igualmente a la revista Dyna, que pasó de tres números a cuatro anuales.
Precisamente, esta última publicación, por su alta demanda internacional, editará en inglés dos de los números que anualmente se publican. Ambas versiones y el resto de las ediciones se podrán descargar desde http://dyna.unalmed.edu.co/.
Juan Manuel Vélez Restrepo, decano de esta facultad, resaltó que la publicación virtual de textos, revistas e investigaciones es “la mejor manera de visualizarnos internacionalmente, porque muestra lo que nosotros producimos, lo que generamos como conocimiento”.
De acuerdo con el Decano, se trabaja en incluir otras revistas y libros que hacen parte del proyecto editorial en la ‘plataforma virtual’. “Queremos romper la cultura de poca producción de libros que tenemos en nuestro medio. Se trata de seguir ejemplos como el de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que genera casi dos libros por día”, expresó.
Por la publicación virtual, los docentes autores reciben el mismo reconocimiento que otorga la Universidad Nacional de Colombia para los textos impresos. Aunque no reciben retribución económica, la idea es contar a futuro con un aporte voluntario de quien descargue libros.
fuente: universia
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martes, 12 de enero de 2010
Sistema de microscopía virtual
Sistema de microscopía virtual estrena la Universidad Nacional
Un novedoso sistema para hacer análisis virtual de imágenes médicas fue diseñado por la investigadora Diana Marín, del grupo Bioingenium de la Universidad Nacional de Colombia. A este se lo conoce como microscopio virtual.
Este tipo de microscopía le permite al patólogo navegar sobre la imagen, mirar repetidas veces los detalles de su interés e incluso archivar las diferentes placas para hacer seguimiento de la evolución de una enfermedad en particular.
Lo primero que debe hacerse es capturar las imágenes. Y cuando se tienen las fotografías se construye una mega imagen, con la resolución adecuada, para que no se pierda información que, posteriormente, es procesada.
“Hay que tener un formato de compresión que nos permita obtener características similares al microscopio convencional. Cuando los patólogos están haciendo la navegación, ellos tienen dos tipos: acceso aleatorio a cualquier parte de la placa o hacen cambios en las magnificaciones. A través del formato se puede descomprimir una porción de la imagen”, explicó la investigadora Marín.
Este prototipo de microscopía virtual ya se está usando para la educación, de tal forma que los estudiantes puedan conocer más sobre el manejo patológico. La idea es trabajar cursos virtuales. Dentro de poco, el microscopio virtual también empezará a usarse para diagnósticos médicos.
A diferencia de las placas físicas, que se van deteriorando con el tiempo, este sistema permite mantener con buena calidad las imágenes e incluso, hacer comparaciones entre diagnósticos.
fuente: universia
Un novedoso sistema para hacer análisis virtual de imágenes médicas fue diseñado por la investigadora Diana Marín, del grupo Bioingenium de la Universidad Nacional de Colombia. A este se lo conoce como microscopio virtual.
Este tipo de microscopía le permite al patólogo navegar sobre la imagen, mirar repetidas veces los detalles de su interés e incluso archivar las diferentes placas para hacer seguimiento de la evolución de una enfermedad en particular.
Lo primero que debe hacerse es capturar las imágenes. Y cuando se tienen las fotografías se construye una mega imagen, con la resolución adecuada, para que no se pierda información que, posteriormente, es procesada.
“Hay que tener un formato de compresión que nos permita obtener características similares al microscopio convencional. Cuando los patólogos están haciendo la navegación, ellos tienen dos tipos: acceso aleatorio a cualquier parte de la placa o hacen cambios en las magnificaciones. A través del formato se puede descomprimir una porción de la imagen”, explicó la investigadora Marín.
Este prototipo de microscopía virtual ya se está usando para la educación, de tal forma que los estudiantes puedan conocer más sobre el manejo patológico. La idea es trabajar cursos virtuales. Dentro de poco, el microscopio virtual también empezará a usarse para diagnósticos médicos.
A diferencia de las placas físicas, que se van deteriorando con el tiempo, este sistema permite mantener con buena calidad las imágenes e incluso, hacer comparaciones entre diagnósticos.
fuente: universia
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miércoles, 6 de enero de 2010
Energía a base de heces de cerdo
Universidad colombiana logra producir energía a base de heces de cerdo
“Imagínese que en una finca sin conexión al tendido eléctrico, una grabadora pudiera encenderse con la energía que producen en el corral cientos de microorganismos atiborrados en los excrementos de los cerdos”, dice el estudiante Marco Arturo Muñoz, quien junto a un grupo de profesores y compañeros del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia comprobó que, con tecnología colombiana y un buen respaldo, esto puede ser posible.
Este proyecto fue elegido por el Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología como uno de los seis mejores de América, en un concurso que apoya iniciativas que desarrollan ideas para producir energías alternativas.
Marco Arturo Muñoz asegura que desde hace 30 años se sabe que algunas cepas bacterianas tienen la capacidad de producir energía. En tiempos recientes se ha potenciado esa posibilidad con las membranas de intercambio protónico (tejido que solo permite el paso de protones), instaladas en sistemas que permiten generar energía. Este factor hace costosa esa tecnología.
“Por eso, la pregunta científica se centró en saber si en Bogotá se podía hacer ese tipo de sistemas a partir de bacterias aisladas en un biodigestor de la Sabana. La literatura habla de bacterias anaerobias de ciertos medios específicos para ese fin. Me dije: ‘un biodigestor las tiene’. Entonces estudiamos si esas bacterias locales eran capaces de hacer la energía eléctrica”, explica Muñoz.
Una de las innovaciones es la experimentación con un biodigestor ubicado en tierra fría, lo cual resulta curioso si se tiene en cuenta que dichos sistemas necesitan temperaturas superiores a los 27 grados para funcionar. El grupo de estudiantes, dirigidos por la profesora Catalina Arévalo Ferro, observó y corroboró que, en esas condiciones, las bacterias eran capaces de producir energía.
La profesora Catalina Arévalo Ferro, quien acompañó al estudiante de Biología en todo el proceso, destacó la iniciativa del joven por sacar la idea adelante. “Es importante decir que Marco obtuvo la ayuda de muchas personas, a pesar de que su proyecto no hace parte de un trabajo de grado o de tesis. Es así que tuvo la posibilidad de acceder a laboratorios como los de biotecnología, lo que le permitió obtener esos buenos resultados”.
Hoy en el mundo los proyectos que tienen que ver con la búsqueda de energías alternativas reciben buena atención, en especial de países europeos, que son los más adelantados en el tema.
Marco Antonio además se guió por proyectos similares que se llevan a cabo en Estados Unidos. “La idea es que este proyecto se convierta en mi trabajo de grado para seguir explorando esta área, que tiene muchas posibilidades”, dice el joven. Ahora, el reto es que estos descubrimientos se apliquen en una planta piloto, algo que no es fácil, pero que con el adecuado respaldo podría ser realidad en mediano tiempo.
fuente: universia
“Imagínese que en una finca sin conexión al tendido eléctrico, una grabadora pudiera encenderse con la energía que producen en el corral cientos de microorganismos atiborrados en los excrementos de los cerdos”, dice el estudiante Marco Arturo Muñoz, quien junto a un grupo de profesores y compañeros del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia comprobó que, con tecnología colombiana y un buen respaldo, esto puede ser posible.
Este proyecto fue elegido por el Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología como uno de los seis mejores de América, en un concurso que apoya iniciativas que desarrollan ideas para producir energías alternativas.
Marco Arturo Muñoz asegura que desde hace 30 años se sabe que algunas cepas bacterianas tienen la capacidad de producir energía. En tiempos recientes se ha potenciado esa posibilidad con las membranas de intercambio protónico (tejido que solo permite el paso de protones), instaladas en sistemas que permiten generar energía. Este factor hace costosa esa tecnología.
“Por eso, la pregunta científica se centró en saber si en Bogotá se podía hacer ese tipo de sistemas a partir de bacterias aisladas en un biodigestor de la Sabana. La literatura habla de bacterias anaerobias de ciertos medios específicos para ese fin. Me dije: ‘un biodigestor las tiene’. Entonces estudiamos si esas bacterias locales eran capaces de hacer la energía eléctrica”, explica Muñoz.
Una de las innovaciones es la experimentación con un biodigestor ubicado en tierra fría, lo cual resulta curioso si se tiene en cuenta que dichos sistemas necesitan temperaturas superiores a los 27 grados para funcionar. El grupo de estudiantes, dirigidos por la profesora Catalina Arévalo Ferro, observó y corroboró que, en esas condiciones, las bacterias eran capaces de producir energía.
La profesora Catalina Arévalo Ferro, quien acompañó al estudiante de Biología en todo el proceso, destacó la iniciativa del joven por sacar la idea adelante. “Es importante decir que Marco obtuvo la ayuda de muchas personas, a pesar de que su proyecto no hace parte de un trabajo de grado o de tesis. Es así que tuvo la posibilidad de acceder a laboratorios como los de biotecnología, lo que le permitió obtener esos buenos resultados”.
Hoy en el mundo los proyectos que tienen que ver con la búsqueda de energías alternativas reciben buena atención, en especial de países europeos, que son los más adelantados en el tema.
Marco Antonio además se guió por proyectos similares que se llevan a cabo en Estados Unidos. “La idea es que este proyecto se convierta en mi trabajo de grado para seguir explorando esta área, que tiene muchas posibilidades”, dice el joven. Ahora, el reto es que estos descubrimientos se apliquen en una planta piloto, algo que no es fácil, pero que con el adecuado respaldo podría ser realidad en mediano tiempo.
fuente: universia
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Universidad de Colombia crean celdas solares
Celdas solares crean investigadores de la Universidad Nacional
Autor: Universidad Nacional de Colombia
Una mezcla de Cobre, Indio, Galio, Selenio: Cu(In,Ga)Se2, es el compuesto que están probando investigadores de la Universidad Nacional en la fabricación de celdas tándem, es decir, de varios niveles, lo que permitiría capturar una mayor cantidad de energía del sol, a más bajo costo.
En el laboratorio, el uso de este compuesto ha mostrado una eficiencia del 20 por ciento, y se prevé que al escalarlas en industria puedan rendir un 15 por ciento. De acuerdo con Josué Clavijo, investigador del Grupo de Materiales Semiconductores y Energía Solar del Departamento de Física, un módulo con un 14 por ciento de eficiencia es de un buen rendimiento. Con el compuesto denominado cuaternario, el gasto económico sería más bajo, ya que se pueden hacer películas más delgadas.
“En el mercado hay mucho trabajo con tecnología de capa delgada, que usa materiales como Cobre, diferentes al Silicio, y se procesa a temperaturas más bajas. Las eficiencias ya son altas, pero hay bastante espacio para mejorar. Eso requiere investigación de las propiedades fundamentales”, dijo Sascha Sadewasser, profesor e investigador de materiales y energía, del Helmholtz Zentrum de Berlín, Alemania.
La discusión alrededor de la implementación de estos sistemas, en los países en desarrollo, se da alrededor de los costos que implica, pues el uso de elementos químicos como el Arseniuro de Galio, y del Silicio eleva la inversión económica. Por tanto, la investigación de la UN es crucial en el panorama que apunta a la eficiencia con bajos costos.
En el país aún no se han establecido sistemas de energía solar, sino que se continúan usando las fuentes hídricas y los combustibles fósiles, para obtener electricidad. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, en Colombia ya se han implementado soluciones fotovoltaicas domésticas (a finales de los 90), pero la experiencia demostró falencias de la sostenibilidad, formas y expectativas de los usuarios.
Estos resultados, afirmó Clavijo, pueden atribuirse principalmente a fallas en el correcto dimensionamiento de los sistemas autónomos, tema en el cual la participación de ingenieros es clave.
fuente: universia
Autor: Universidad Nacional de Colombia
Una mezcla de Cobre, Indio, Galio, Selenio: Cu(In,Ga)Se2, es el compuesto que están probando investigadores de la Universidad Nacional en la fabricación de celdas tándem, es decir, de varios niveles, lo que permitiría capturar una mayor cantidad de energía del sol, a más bajo costo.
En el laboratorio, el uso de este compuesto ha mostrado una eficiencia del 20 por ciento, y se prevé que al escalarlas en industria puedan rendir un 15 por ciento. De acuerdo con Josué Clavijo, investigador del Grupo de Materiales Semiconductores y Energía Solar del Departamento de Física, un módulo con un 14 por ciento de eficiencia es de un buen rendimiento. Con el compuesto denominado cuaternario, el gasto económico sería más bajo, ya que se pueden hacer películas más delgadas.
“En el mercado hay mucho trabajo con tecnología de capa delgada, que usa materiales como Cobre, diferentes al Silicio, y se procesa a temperaturas más bajas. Las eficiencias ya son altas, pero hay bastante espacio para mejorar. Eso requiere investigación de las propiedades fundamentales”, dijo Sascha Sadewasser, profesor e investigador de materiales y energía, del Helmholtz Zentrum de Berlín, Alemania.
La discusión alrededor de la implementación de estos sistemas, en los países en desarrollo, se da alrededor de los costos que implica, pues el uso de elementos químicos como el Arseniuro de Galio, y del Silicio eleva la inversión económica. Por tanto, la investigación de la UN es crucial en el panorama que apunta a la eficiencia con bajos costos.
En el país aún no se han establecido sistemas de energía solar, sino que se continúan usando las fuentes hídricas y los combustibles fósiles, para obtener electricidad. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, en Colombia ya se han implementado soluciones fotovoltaicas domésticas (a finales de los 90), pero la experiencia demostró falencias de la sostenibilidad, formas y expectativas de los usuarios.
Estos resultados, afirmó Clavijo, pueden atribuirse principalmente a fallas en el correcto dimensionamiento de los sistemas autónomos, tema en el cual la participación de ingenieros es clave.
fuente: universia
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Universidad colombiana
Universidad colombiana logra producir energía a base de heces de cerdo
“Imagínese que en una finca sin conexión al tendido eléctrico, una grabadora pudiera encenderse con la energía que producen en el corral cientos de microorganismos atiborrados en los excrementos de los cerdos”, dice el estudiante Marco Arturo Muñoz, quien junto a un grupo de profesores y compañeros del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia comprobó que, con tecnología colombiana y un buen respaldo, esto puede ser posible.
Este proyecto fue elegido por el Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología como uno de los seis mejores de América, en un concurso que apoya iniciativas que desarrollan ideas para producir energías alternativas.
Marco Arturo Muñoz asegura que desde hace 30 años se sabe que algunas cepas bacterianas tienen la capacidad de producir energía. En tiempos recientes se ha potenciado esa posibilidad con las membranas de intercambio protónico (tejido que solo permite el paso de protones), instaladas en sistemas que permiten generar energía. Este factor hace costosa esa tecnología.
“Por eso, la pregunta científica se centró en saber si en Bogotá se podía hacer ese tipo de sistemas a partir de bacterias aisladas en un biodigestor de la Sabana. La literatura habla de bacterias anaerobias de ciertos medios específicos para ese fin. Me dije: ‘un biodigestor las tiene’. Entonces estudiamos si esas bacterias locales eran capaces de hacer la energía eléctrica”, explica Muñoz.
Una de las innovaciones es la experimentación con un biodigestor ubicado en tierra fría, lo cual resulta curioso si se tiene en cuenta que dichos sistemas necesitan temperaturas superiores a los 27 grados para funcionar. El grupo de estudiantes, dirigidos por la profesora Catalina Arévalo Ferro, observó y corroboró que, en esas condiciones, las bacterias eran capaces de producir energía.
La profesora Catalina Arévalo Ferro, quien acompañó al estudiante de Biología en todo el proceso, destacó la iniciativa del joven por sacar la idea adelante. “Es importante decir que Marco obtuvo la ayuda de muchas personas, a pesar de que su proyecto no hace parte de un trabajo de grado o de tesis. Es así que tuvo la posibilidad de acceder a laboratorios como los de biotecnología, lo que le permitió obtener esos buenos resultados”.
Hoy en el mundo los proyectos que tienen que ver con la búsqueda de energías alternativas reciben buena atención, en especial de países europeos, que son los más adelantados en el tema.
Marco Antonio además se guió por proyectos similares que se llevan a cabo en Estados Unidos. “La idea es que este proyecto se convierta en mi trabajo de grado para seguir explorando esta área, que tiene muchas posibilidades”, dice el joven. Ahora, el reto es que estos descubrimientos se apliquen en una planta piloto, algo que no es fácil, pero que con el adecuado respaldo podría ser realidad en mediano tiempo.
fuente: universia
“Imagínese que en una finca sin conexión al tendido eléctrico, una grabadora pudiera encenderse con la energía que producen en el corral cientos de microorganismos atiborrados en los excrementos de los cerdos”, dice el estudiante Marco Arturo Muñoz, quien junto a un grupo de profesores y compañeros del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia comprobó que, con tecnología colombiana y un buen respaldo, esto puede ser posible.
Este proyecto fue elegido por el Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología como uno de los seis mejores de América, en un concurso que apoya iniciativas que desarrollan ideas para producir energías alternativas.
Marco Arturo Muñoz asegura que desde hace 30 años se sabe que algunas cepas bacterianas tienen la capacidad de producir energía. En tiempos recientes se ha potenciado esa posibilidad con las membranas de intercambio protónico (tejido que solo permite el paso de protones), instaladas en sistemas que permiten generar energía. Este factor hace costosa esa tecnología.
“Por eso, la pregunta científica se centró en saber si en Bogotá se podía hacer ese tipo de sistemas a partir de bacterias aisladas en un biodigestor de la Sabana. La literatura habla de bacterias anaerobias de ciertos medios específicos para ese fin. Me dije: ‘un biodigestor las tiene’. Entonces estudiamos si esas bacterias locales eran capaces de hacer la energía eléctrica”, explica Muñoz.
Una de las innovaciones es la experimentación con un biodigestor ubicado en tierra fría, lo cual resulta curioso si se tiene en cuenta que dichos sistemas necesitan temperaturas superiores a los 27 grados para funcionar. El grupo de estudiantes, dirigidos por la profesora Catalina Arévalo Ferro, observó y corroboró que, en esas condiciones, las bacterias eran capaces de producir energía.
La profesora Catalina Arévalo Ferro, quien acompañó al estudiante de Biología en todo el proceso, destacó la iniciativa del joven por sacar la idea adelante. “Es importante decir que Marco obtuvo la ayuda de muchas personas, a pesar de que su proyecto no hace parte de un trabajo de grado o de tesis. Es así que tuvo la posibilidad de acceder a laboratorios como los de biotecnología, lo que le permitió obtener esos buenos resultados”.
Hoy en el mundo los proyectos que tienen que ver con la búsqueda de energías alternativas reciben buena atención, en especial de países europeos, que son los más adelantados en el tema.
Marco Antonio además se guió por proyectos similares que se llevan a cabo en Estados Unidos. “La idea es que este proyecto se convierta en mi trabajo de grado para seguir explorando esta área, que tiene muchas posibilidades”, dice el joven. Ahora, el reto es que estos descubrimientos se apliquen en una planta piloto, algo que no es fácil, pero que con el adecuado respaldo podría ser realidad en mediano tiempo.
fuente: universia
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lunes, 21 de diciembre de 2009
La Universidad EAFIT
Bus eléctrico se encuentra en fase de diseño en la Universidad EAFIT
Photostogo
Autor: Universidad EAFIT
En los talleres de práctica de los departamentos de Ingeniería de Diseño de Producto e Ingeniería Mecánica de la Universidad EAFIT rodó el primer automóvil con un sistema eléctrico construido en Medellín.
Hace siete meses, en medio de motores y de carrocerías experimentales, nueve eafitenses asumieron el reto de olvidar el diesel y apostarle a una tecnología más sana para el medio ambiente, algo que sin duda aportará para que el aire que se respira en las principales ciudades del país sea más limpio.
La aceptación al principio fue difícil, pero las ventajas del sistema superaron cualquier duda y dieron vía libre al primer prototipo de transporte público, en el que ya están trabajando y esperan esté terminado en abril de 2010.
La idea es que a partir del modelo se construya el primer sistema de buses de este tipo para Medellín, que estaría transitando por sus calles, aproximadamente, en 2011.
No hay barreras tecnológicas
El proyecto fue ejecutado por un equipo conformado por egresados, docentes y estudiantes. El primer paso fue la conversión del sistema tradicional por uno impulsado por una batería, un motor eléctrico y un controlador.
Una vez el vehículo funcionó y ellos mismos creyeron en la viabilidad de su iniciativa, vino lo más complejo, convencer a los demás. “En este momento, técnicamente, ya no existen barreras tecnológicas para una industria de vehículos eléctricos en el país, pero sí hay muchas comerciales”, según lo explica Jorge Barrera, uno de los emprendedores.
Y aunque el modelo inicial fue un automóvil campero, tras analizar las posibilidades y elaborar una propuesta más contextualizada, el transporte público fue la opción elegida para enfocarse como compañía.
Este sistema es ideal porque se trata de una tecnología controlada, tal como lo requiere el vehículo eléctrico, pues su diseño aún es muy específico en lo que corresponde a rutas y temperatura, uno de los temas que han detenido un poco esta industria.
“El carro de Medellín está diseñado para una temperatura que no funcionaría en Bogotá, además, no estamos pensando en una ruta diferente para cada día de funcionamiento. Por eso, los buses son perfectos, es decir, el Circular Sur sabe, aproximadamente, cuántas vueltas va a dar durante un día y por eso se le fabricaría una batería especial para sus necesidades”, según explica Barrera.
Sin embargo, también agrega que en unos seis años este impedimento no será un problema porque se hallarán mecanismos para adaptar el vehículo en diferentes ambientes.
Las ventajas
En lo que concierne a los beneficios del sistema, el aspecto ambiental es el principal. La amenaza que en la actualidad preocupa el planeta, resumido en la emisión de carbono a la atmósfera, el efecto invernadero y el cambio climático, requiere de un entorno con menos utilización de combustibles, por lo que los vehículos eléctricos serían la alternativa más viable.
Este cambio de conciencia ha sido fundamental para el desarrollo de esta industria en el mundo, sin embargo no es mucho lo que se ha avanzado. “Ahora viene una generación diferente que no le tiene miedo a la tecnología, que confía en las innovaciones, ese va a ser un impulso diferente”, dice Barrera.
Pero el tema de costos es sin duda el más atractivo para el consumidor común y funciona muy bien para el transporte público, pues en este punto es en el que radica la viabilidad del proyecto. Mientras el conductor de un bus en un día puede pagar 120 mil pesos en gasolina, el costo de su funcionamiento con energía eléctrica sería alrededor de 30 mil.
Además, es una industria que llega al departamento en un momento en el que es uno de los principales productores de energía eléctrica del país. Ejemplo de esto es que para 2014, con proyectos hidroeléctricos como Porce y Pescadero – Ituango, Antioquia estará generando tanta electricidad que tendrá una oferta perfecta para cualquier sistema que funcione de esta manera.
Todo está dado. Ahora sólo queda esperar el compromiso de diferentes sectores y avanzar en esta idea que se consolidó entre la academia y la industria.
fuente: universia
Photostogo
Autor: Universidad EAFIT
En los talleres de práctica de los departamentos de Ingeniería de Diseño de Producto e Ingeniería Mecánica de la Universidad EAFIT rodó el primer automóvil con un sistema eléctrico construido en Medellín.
Hace siete meses, en medio de motores y de carrocerías experimentales, nueve eafitenses asumieron el reto de olvidar el diesel y apostarle a una tecnología más sana para el medio ambiente, algo que sin duda aportará para que el aire que se respira en las principales ciudades del país sea más limpio.
La aceptación al principio fue difícil, pero las ventajas del sistema superaron cualquier duda y dieron vía libre al primer prototipo de transporte público, en el que ya están trabajando y esperan esté terminado en abril de 2010.
La idea es que a partir del modelo se construya el primer sistema de buses de este tipo para Medellín, que estaría transitando por sus calles, aproximadamente, en 2011.
No hay barreras tecnológicas
El proyecto fue ejecutado por un equipo conformado por egresados, docentes y estudiantes. El primer paso fue la conversión del sistema tradicional por uno impulsado por una batería, un motor eléctrico y un controlador.
Una vez el vehículo funcionó y ellos mismos creyeron en la viabilidad de su iniciativa, vino lo más complejo, convencer a los demás. “En este momento, técnicamente, ya no existen barreras tecnológicas para una industria de vehículos eléctricos en el país, pero sí hay muchas comerciales”, según lo explica Jorge Barrera, uno de los emprendedores.
Y aunque el modelo inicial fue un automóvil campero, tras analizar las posibilidades y elaborar una propuesta más contextualizada, el transporte público fue la opción elegida para enfocarse como compañía.
Este sistema es ideal porque se trata de una tecnología controlada, tal como lo requiere el vehículo eléctrico, pues su diseño aún es muy específico en lo que corresponde a rutas y temperatura, uno de los temas que han detenido un poco esta industria.
“El carro de Medellín está diseñado para una temperatura que no funcionaría en Bogotá, además, no estamos pensando en una ruta diferente para cada día de funcionamiento. Por eso, los buses son perfectos, es decir, el Circular Sur sabe, aproximadamente, cuántas vueltas va a dar durante un día y por eso se le fabricaría una batería especial para sus necesidades”, según explica Barrera.
Sin embargo, también agrega que en unos seis años este impedimento no será un problema porque se hallarán mecanismos para adaptar el vehículo en diferentes ambientes.
Las ventajas
En lo que concierne a los beneficios del sistema, el aspecto ambiental es el principal. La amenaza que en la actualidad preocupa el planeta, resumido en la emisión de carbono a la atmósfera, el efecto invernadero y el cambio climático, requiere de un entorno con menos utilización de combustibles, por lo que los vehículos eléctricos serían la alternativa más viable.
Este cambio de conciencia ha sido fundamental para el desarrollo de esta industria en el mundo, sin embargo no es mucho lo que se ha avanzado. “Ahora viene una generación diferente que no le tiene miedo a la tecnología, que confía en las innovaciones, ese va a ser un impulso diferente”, dice Barrera.
Pero el tema de costos es sin duda el más atractivo para el consumidor común y funciona muy bien para el transporte público, pues en este punto es en el que radica la viabilidad del proyecto. Mientras el conductor de un bus en un día puede pagar 120 mil pesos en gasolina, el costo de su funcionamiento con energía eléctrica sería alrededor de 30 mil.
Además, es una industria que llega al departamento en un momento en el que es uno de los principales productores de energía eléctrica del país. Ejemplo de esto es que para 2014, con proyectos hidroeléctricos como Porce y Pescadero – Ituango, Antioquia estará generando tanta electricidad que tendrá una oferta perfecta para cualquier sistema que funcione de esta manera.
Todo está dado. Ahora sólo queda esperar el compromiso de diferentes sectores y avanzar en esta idea que se consolidó entre la academia y la industria.
fuente: universia
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